Charles Schulz


"Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en conocerme y de comprender que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia..."

Jeremías
Profeta Hebreo
(Siglo VI A.C.)

Charles Schulz:
El lado desconocido de "Peanuts"

El día 3 de enero del año 2000 murió el dibujante de cómics Charles Schulz. Era un hombre normal, casi corriente, si no fuera porque durante 50 años de trabajo hizo 355 millones de lectores-amigos en 75 diferentes países.

"Hice lo mejor que pude". Así justificaba sus años de ininterrumpido trabajo. Y no lo hizo nada mal a tenor con los resultados. En el momento de su muerte su tira cómica llegaba a la puerta de hogares y kioscos de todo el planeta. A sus 77 años de vida, había logrado que la serie nacida el 2 de octubre de 1950 apareciese en 2600 periódicos, traducida a 21 idiomas y publicada en casi 18.000 entregas. Puede asegurarse que sus "Peanuts" ha sido la tira cómica de mayor éxito de todos los tiempos.

Charles Schulz recibió numerosos premios y honores. En 1955 y 1964 le fueron otorgados dos premios Reuben. Su obra se presentó en varias retrospectivas: una exposición itinerante realizada en 1985 por el Museo Oakland en California y otra en 1990 en el Museo de Artes Decorativas de París. Su tira tuvo repercusión en otros medios de comunicación, sirviendo de inspiración para una serie de televisión que ganó en 1965 un premio Emmy y para varios espectáculos musicales de Broadway. Hasta la nave Apolo X dio el nombre de "Charlie Brown" y de "Snoopy" a dos de sus módulos.

Su obra ha sido objeto de estudios de toda índole. Umberto Eco fue de los primeros en explorar los muchísimo significados que se escondían bajo la aparente simplicidad de los "Peanuts". También mereció los elogios de "l’Osservatore Romano" e influyó mucho en el trabajo de otros artistas. Éste es el caso de Quino, quien se basó en los personajes de Schulz para crear en 1964 su famosa serie Mafalda.

La muerte de Charles Schulz fue noticia en los principales medios de comunicación estadounidenses y motivó incluso una declaración oficial del presidente de EE.UU., Bill Clinton. El mundo entero lamentó su fallecimiento.

Todo esto en un hombre normal y corriente que nació en 1922 y que desde niño quiso ser caricaturista.

El famoso "padre" de Charlie Brown era hijo de Carl y Dena Schulz, propietarios de una barbería en Minneápolis, Minnesota. Después de acabar sus estudios primarios, y a pesar de la gran depresión por la que estaba atravesando el país, su padre le pagó un curso de dibujo por correspondencia en la Art Instruction Schools Inc.., que constituyó su única formación artística. Su primer trabajo como dibujante fue en la revista católica "Timeless Topix", a la vez que enseñaba. Allí creció como artista y conoció mucha gente que inspiraría su futuro trabajo, como un amigo llamado Charlie Brown.

Gracias a su persistencia logró que el Saturday Evening Post le comprara algunos de sus trabajos. Con este referente logró publicar un cómic semanal llamado "L'il persons" (Personitas) en el St. Paul Pioneer Press. Es en "L'il persons" que hace su aparición Charlie Brown.

Este trabajo logró llamar la atención de Jim Freeman, uno de los editores de la United Features Sindicate, quién compró su obra y la distribuyó bajo el título de "Peanuts". Fue en esa época que Schulz cambió el formato que había mantenido hasta entonces, de una viñeta a una tira de cuatro. Este nuevo formato, a diferencia del clásico, hacía que la acción se desarrollara en las cuatro viñetas, un concepto absolutamente novedoso para aquel entonces. "Desde mis recuerdos más lejanos está mi deseo de hacer una tira diaria", dijo en una ocasión. Los dibujos fueron evolucionando con el tiempo y poco a poco se fueron introduciendo nuevos personajes como Peppermint Patty y el pajarito Woodstock.

Su estilo artístico es limpio y lleno de armonía, su humor es personal, inteligente y nunca tópico. Sus personajes son niños que actúan y piensan como adultos y animales que actúan y piensan como humanos. Estas caricaturas están tan cerca de la realidad, que resulta muy difícil no llegar a identificarse con ellos:

Snoopy, el soñador que se cree el "El famoso abogado" o el Barón Rojo ("El As de la Primera Guerra Mundial"), también puede ser escritor, médico, golfista, oficial de la legión extranjera o "boy scout". Es un escritor de novelas frustrado (recordamos su "Era de noche, y sin embargo llovía...") que jamás recuerda el nombre del "Niño cara de bola".

Charlie Brown (Carlitos) y sus eternos problemas. Es un perdedor melancólico y fatalista al que nadie quiere lo suficiente.

Linus, el neurótico mejor amigo de Charlie que depende de su "mantita", es el que hasta cierto punto tiene una visión más centrada de la vida, a excepción de su anual auto ataque de "La Gran Calabaza".

Lucy. Hermana de Linus, psicóloga de cabecera de Charlie (por 5 centavos), está eternamente enamorada de Schoeder. Es autoritaria, enérgica y quien menos comprende a Snoopy. A pesar de su fervor por el base ball, es conocida como la peor jugadora en la historia de este deporte en la posición de "exterior izquierdo".

Schoeder está en permanente búsqueda de la paz interior, de la calma espiritual, cuyo camino cree hallar a través de la música y de su idolatría a Beethoven. Vive ajeno a la pasión que despierta en Lucy.

Patty es amiga entrañable de los "insufis" y de Marcia. Vive sola la mayoría del tiempo, ya que cuenta con llave de su casa. Ha intentado todo con tal de evitar a los Insufis Asesinos, desde limpiar las papeleras, hasta usar los borradores como sandalias, pero todo es inútil, sufre de Insufis Crónico.

Marcia es vista por los ojos de Snoopy como una bella camarera francesa. Es ella quien comprende mejor a Patty y a Snoopy. Se asusta con los "Sobresalientes" en el cole. Definitivamente es la más centrada, sin tomar en cuenta cuando se contagia con la epidemia de gripe de la primera guerra mundial.

Sally. Hermana de Charlie que sueña con ser el "Corazoncito" de Linus, percibe la grandeza que encierra su corazón. Tiene un fuerte carácter reivindicativo.

Schulz nunca ocultó sus creencias cristianas. Era miembro de la "Iglesia de Dios", una iglesia evangélica (protestante), habitual lector de la Biblia y comprometido con su iglesia y con su fe. Robert L. Short, estudioso de su obra, califica su trabajo como de "arte al servicio de la fe".

Es curioso observar que en ocasión de su muerte y la atención de que fue objeto, apenas nadie haya mencionado el profundo cristianismo de este dibujante. Quizás porque su método consistió no tanto en exponer o atacar, como en sugerir, insinuar y suscitar problemas. Estas cuestiones estaban todas profundamente enraizadas en su fe. En una ocasión manifestó: "no puedo evitar entusiasmarme cada vez que leo las cosas que dijo Jesús y cada vez estoy más convencido de la necesidad de seguirle".

Miguel Casas

Barcelona

Noviembre, 2000.




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