El sepulcro olvidado de Jesús (Notas)


Conclusión

En los últimos años parece haberse tornado una costumbre alguna presentación espectacular que supuestamente tendrá un efecto profundo en la fe cristiana. Primero fue El Código da Vinci, luego El Evangelio de Judas, ahora El sepulcro olvidado de Jesús. Todos ellos, cuando se los examina seriamente, no afectan en absoluto las bases históricas del cristianismo.

En el caso de este último intento, la agrupación de nombres muy comunes y la supuesta identificación de María Magdalena con la esposa de Jesús y madre de su hijo es otro capítulo más en la misma historia repetida. Los autores sugieren que la evidencia presentada posee fuerza acumulativa, pero si cada pieza de evidencia presentada es inválida, su conjunto también lo será. Juntar una gran cantidad de basura no la transforma nunca en oro.

Como ha declarado Amos Kloner, lo que Jacobovici y colaboradores narran constituye “una gran historia para la televisión. Pero es (…) un disparate”. El Diccionario de la Real Academia Española define “documental” como una película cinematográfica o un programa televisivo que “representa, con carácter informativo o didáctico, hechos, escenas, experimentos, etc., tomados de la realidad”[cxlv]. Con este criterio, el programa no es realmente un documental; podría calificárselo de una obra llamativa de ficción ambientada en la historia.

El cristianismo es una religión firmemente basada en la historia, y la resurrección de Cristo es un hecho demostrado no solamente por la tumba vacía, sino también por numerosos testigos de Cristo que, luego de presenciar al Señor ganaron para su fe a multitudes, a pesar de ser cruelmente perseguidos[cxlvi].

Notas

[i] Simcha Jacobovici, Charles Pellegrino. The Jesus family tomb. New York: HarperSanFrancisco, 2007.

[ii]Ibidem, Foreword, vii.

[iii] Levítico 21:1-4; 22:4; Números 19: 11-16. Véase al respecto Alberto Colunga, Maximiliano García Cordero. Pentateuco. En Profesores de Salamanca: Biblia Comentada, 3ª Ed. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1967, pp. 728-732, 837-840. Gordon J. Wenham. Numbers – an introduction and commentary (Tyndale Old Testament Commentaries 4). Downers Grove: InterVarsity Press, pp. 145-147. J.E. Hartley. Clean and unclean. En Geoffrey W. Bromiley (Gen. Ed.), The International Standard Bible Enciclopedia, Rev. Ed. Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1979; 1: 718-723.

[iv] Ezequiel 32:27.

[v] Roland de Vaux. Instituciones del Antiguo Testamento, 3ª Ed. Barcelona: Herder, 1985; pp. 94-101.

[vi] G. Ernest Wright. Arqueología bíblica. Madrid: Cristiandad, 1975; pp. 353-356.

[vii] Madeleine S. Miller, J. Lane Miller. Harper’s Encyclopedia of Bible life. Edition revised by Boyce M. Bennett Jr. and David H. Scott. Edison: Castle Books, 1996; pp. 103-108.

[viii] Deuteronomio 21: 22-23; cf. Juan 19:31; Gálatas 3:13. Véase el análisis de este último texto, por ejemplo, en Heinrich Schlier. La carta a los gálatas. Salamanca: Ediciones Sígueme, 1975.

[ix] J.P. Kane. Sepultura y duelo. En J.D. Douglas y N. Hillyer (Dir.), Nuevo diccionario bíblico. Buenos Aires: Certeza, 1991; pp. 1277-1281.

[x] J. Barton Payne. Burial. En Bromiley, obra citada, 1: 556-561. Ver Mateo 23:27.

[xi]Ibidem.

[xii] Bo Reicke, P.C. Patten. Ossuaries. En Bromiley, obra citada, 3: 617-618.

[xiii] Ver, por ejemplo, Eliezer Segal. Bare-bones burial. The Jewish Free Press 19 Dec 2002, p. 11-12. Reproducido en http://www.ucalgary.ca/~elsegal/Shokel/021219_Ossuaries.html

[xiv] Kane, artículo citado.

[xv] Payne, artículo citado; Kane, artículo citado; cf. Mateo 27:60.

[xvi] Mateo 27:57 – 28:15; Marcos 15:43 – 16:9; Lucas 23:50 – 24:12; Juan 19:38 – 20:18.

[xvii] Para una discusión de las diferencias y una propuesta fundada de armonización, puede verse George Eldon Ladd, Creo en la resurrección de Jesús. Miami: Caribe, 1977.

[xviii] Bruce M. Metzger. A textual commentary on the New Testament, 2nd Ed. Stuttgart: Deutsche Biblegesellschaft, 1998. Véase mi artículo breve Los finales del Evangelio de Marcos, en http://forocristiano.iglesia.net/showthread.php?p=67371

[xix] 1 Corintios 15: 3-8; Hechos 1: 1-9.

[xx] 1 Corintios 15: 13-21; negritas añadidas.

[xxi] Además de las epístolas de Pablo, véase Hechos 1: 22; 2:24, 31-36; 3:15; 4:10; 5: 30-32; 10: 39-42; 13: 30-37; 17: 3, 18, 31; 26: 22-23; Hebreos 1: 8-13; 2: 9, 14-15; 6:2; 8: 1-2; 9: 24-28; 10: 19-21; 13: 20; 1 Pedro 1: 3, 11, 21; 3:21-22; Apocalipsis 1: 9-18.

[xxii] Reicke y Patten, artículo citado.

[xxiii] Florentino García Martínez, Julio Trebolle Barrera. Los hombres de Qumrán. Madrid: Trotta, 1993, p. 33.

[xxiv] Amos Kloner. A tomb with inscribed ossuaries in East Talpiyot, Jerusalem. ‘Atiquot 29: 15-22, 1996. Este artículo, los croquis de Gibson y la parte del catálogo referida a los osarios con inscripciones citado en la nota 26, son reproducidos en el sitio del Discovery Channel dedicado a la tumba de Jesús: http://dsc.discovery.com/convergence/tomb/explore/media/tomb_evidence.pdf

[xxv]Ibidem.

[xxvi] L. Y. Rahmani. A catalogue of Jewish ossuaries. Jerusalem: The Collections of the State of Israel, 1994.

[xxvii] Para evitar el uso de caracteres griegos, se emplea en este artículo el símbolo e para la epsilon griega (“e” corta) y ê para la eta (“e” larga).

[xxviii] Wright, libro citado; Reicke y Patten, artículo citado.

[xxix] James D. Tabor. The Jesus dynasty. New York: Simon & Schuster, 2005, pp. 22-31.

[xxx] Kloner, artículo citado.

[xxxi] Tabor, lugar citado. Véase también la compilación de artículos periodísticos de 1996 en http://orion.mscc.huji.ac.il/orion/archives/1996a/msg00155.html

[xxxii] Véase el informe oficial en Esther Eshe, Tal Ilan, Avner Ayalon, Orna Cohen. Final report of the Examining Committees for the Yehoash Inscription and James Ossuary(2003) que puede hallarse en http://www.bibleinterp.com/articles/Committees_report.htm y el estudio detallado sobre el estilo de las letras en Rochelle I. Altman.Updates on the Ossuary of Ya'acob bar Yosef and the Temple Tablet. May 2003. http://www.bibleinterp.com/articles/altmanupdates.htm

[xxxiii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 61.

[xxxiv] Kane, artículo citado.

[xxxv] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 61.

[xxxvi]Ibidem, p. 70-74.

[xxxvii] Citado por William Lane Craig. Contemporary scholarship and the historical evidence for the resurrection of Jesus Christ. Truth 1: 89-95, 1985. Reproducido en http://www.leaderu.com/truth/1truth22.html

[xxxviii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, pp. 135-166. En el judaísmo, los rollos de las Escrituras descartados para su uso no pueden destruirse, sino que se depositan en el sótano o el altillo de la sinagoga, o bien se entierran. El depósito de rollos usados se llama genizah (escondedero; plural genizot). Véase el artículo correspondiente en Cecil Roth (Ed.). Encyclopedia Judaica. Jerusalem: Ketter Publishing House, 1972.

[xxxix] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 29.

[xl]Ibidem, p. 44.

[xli] Lucas 3: 23-38.

[xlii] Stand to Reason. The lost tomb of Jesus, 1 March 2007. En http://str.typepad.com/weblog/2007/03/the­_lost_tomb_o.html

[xliii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 62.

[xliv]Ibidem, p. 69.

[xlv]Ibidem, p. 97.

[xlvi]Ibidem, p. 98-100.

[xlvii]Ibidem, p. 102.

[xlviii]Ibidem, p. 62.

[xlix] Talbot, libro citado.

[l] Marcos 6:3; Mateo 13:55 tiene los mismos nombres en otro orden: Jacobo, José, Simón y Judas.

[li] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 107.

[lii]El evangelio según Tomás. Texto copto establecido y traducido por A. Guillaumont, H.-Ch. Puech, G. Quispel, W. Hill y Yassah ‘Abd Al Masih. Barcelona: Siete y Media Editores, 1981. Dídimo Judas Tomás se presenta como quien lo puso por escrito en las líneas 11-12.

[liii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 107; las cursivas son de los autores.

[liv] Mateo 12:1-12; cf. la versión del Evangelio de Tomás, logion 65.

[lv] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 207-209. Los textos evangélicos aludidos son Marcos 14:51, Juan 13:23; 19: 26; 21: 7, 20.

[lvi] Juan 19: 26-27.

[lvii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 209.

[lviii]Ibidem, p. 74-78.

[lix]Ibidem, p. 111-115.

[lx] Véase, por ejemplo, Lynn B. Jorde, John C. Carey, Michael J. Bamshad, Raymond L. White. Genética médica, 2ª Ed. Madrid: Harcourt, 2000. La secuencia del genoma humano se completó en 2003. Para más detalles véase http://www.ornl.gov/sci/techresources/Human_Genome/home.shtml

[lxi] Dragan Primorac, Moses S. Schanfield, Damir Primorac. Application of forensic DNA testing in the legal system. Croatian Medical Journal41: 32-46, 2000.

[lxii] Jorde y colaboradores, libro citado, pp. 102-106.

[lxiii] Thomas J. Parsons, Michael D. Coble. Increasing the forensic discrimination of mitochondrial DNA testing through analysis of the entire mitochondrial genome. Croatian Medical Journal42: 304-309, 2001; Antonio Alonso, Pablo Martín, Cristina Albarrán, Pilar García, Dragan Primorac, Oscar García, Lourdes Fernández de Simón, Julia García-Hirschfeld, Manuel Sancho, José Fernández-Piqueras. Specific quantification o human genomes from low copy number DNA samples in forensic and ancient DNA studies. Croatian Medical Journal44: 273-280, 2003.

[lxiv] Ver, por ejemplo, Margaret C. Kline, Peter M. Vallone, Janette W. Redman, David L. Duewer, Cassandra D. Calloway, John M. Butler. Mitochondrial DNA typing screens with control region and coding region SNPs. Journal of Forensic Science 50: 377-385, 2005; Hebert Oberacher, Harald Niederstätter, Florian Pitteri, Walter Parson. Profiling 627 mitochondrial nucleotides via the analysis of a 23-plex polymerase Caín reaction by liquid chromatography – electrospray ionization time-of-flight mass spectrometry. Analytical Chemistry 78: 7816-7827, 2006.

[lxv] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, pp. 167-172.

[lxvi]Ibidem.

[lxvii] Jacobovici y Pellegrino omiten dar la cita exacta; volveremos sobre este texto más tarde.

[lxviii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 174.

[lxix]Ibidem, p. 189.

[lxx] Véase mi artículo La formación del canon del Nuevo Testamento y la bibliografía allí citada. En: http://www.razones.org

[lxxi] J.B. Tidwell, Carlos C. Pierson. La geografía bíblica. Lugares bíblicos con sus referencias, 2ª Ed. El Paso: casa bautista, 1975, p. 61.

[lxxii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, pp. 2-3.

[lxxiii] Mateo 28: 11-15.

[lxxiv] Justino Mártir. Diálogo con Trifón 108. En Daniel Ruiz Bueno. Padres apologetas griegos, 2ª Ed. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1979, p. 490-491.

[lxxv] Juan 19: 12.

[lxxvi] William Barclay. Comentario al Nuevo Testamento. Terrassa: CLIE, 1995; 2: 435 (énfasis en el original).

[lxxvii] Craig, artículo citado.

[lxxviii] Lucas 18: 31-34; Juan 20: 9.

[lxxix] Gonzalo Báez-Camargo. Comentario arqueológico de la Biblia. Miami: Caribe, 1979; p. 236.

[lxxx] Kloner, artículo citado, p. 21.

[lxxxi] Tidwell y Pierson, libro citado, p. 42.

[lxxxii] Hechos 1:14.

[lxxxiii] Ben Witherington. Problems multiply for Jesus tomb theory, 28 February 2007. En http://benwitherington.blogspot.com/2007/02/problems-multiple-for-jesus-tomb-theory.html

[lxxxiv] Mateo 12: 46-50; Marcos 3: 31-35; Lucas 8: 19-21; Juan 7: 1-5.

[lxxxv] Weekend Fisher. The annual Anti-Easter Pageant: 2007 Edition. En http://weekendfisher.blogspot.com/2007/02/annual-anti-easter-pageant-2007-edition.html

[lxxxvi] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 61.

[lxxxvii] David Horowitz. Editor’s note: Giving ‘Jesus’ the silent treatment. Jerusalem Post, 1 March 2007.

http://www.jpost.com/servlet/Satellite?cid=1171894551868&pagename=JPost%2FJPArticle%2FShowFull

[lxxxviii] Laurence Gardner. The Jesus ossuary – A report concerning the Discovery Channel documentary, The lost tomb of Jesus. March 2007. En http://www.graal.co.uk/thejesusossuary.pdf

[lxxxix] Michael S. Heiser. The Jesus ossuary: A critical examination. Near East Archaeological Society Annual Meeting 2003, Atlanta, USA. En http://www.michaelsheiser.com/M Heiser Ossuary.pdf

[xc] Lucas 4: 22; Juan 6: 42.

[xci] Véase el ejemplo y la reproducción del osario en Heiser, artículo citado.

[xcii] Mateo 1:18, etc.; Juan 19:25; Lucas 8:2; Juan 11:1; Hechos 12:12; Romanos 16:6. Véase Paul D. Gardner (Ed.). The complete Who’s Who in the Bible. Grand Rapids: Zondervan, 1995, pp.444-449.

[xciii] Lucas 10: 39-42. Para estos datos, he cotejado los textos según Barbara Aland, Karl Aland, Johannes Karavidopoulos, Carlo M. Martini, Bruce M. Metzger (Ed.). The Greek New Testament, 4th Rev. Ed. Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft/United Bible Societies, 1993.

[xciv] Mateo 27: 56; Marcos 15: 40, 47; 16:1; Juan 19:25; 20:1, 18.

[xcv] Mateo 27: 61; 28:1.

[xcvi] Juan 20:11, 16 (María ya ha sido identificada como la Magdalena en 20:1).

[xcvii] Lucas 24: 10.

[xcviii] Lucas 8: 2.

[xcix] Véase la nota 18, arriba.

[c]Evangelio de Pedro 12: 50. Texto griego y español en Aurelio de Santos Otero. Los evangelios apócrifos, 3ª Ed. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1979, pp. 391.

[ci] J. K. Elliott (Ed.). The apocryphal New Testament. A collection of apocryphal Christian literature in an English translation based on M.R. James. Oxford: Clarendon Press, 1993, p. 512.

[cii]Mariamme en el fragmento griego del Evangelio de María (conocido como Evangelio de María Magdalena, aunque no es su título original). Texto griego y español en Aurelio de Santos Otero, libro citado, pp. 100-101. En el siglo III, Orígenes (ca. 185-254), refutando un escrito anticristiano del filósofo Celso, menciona a Mariamme junto con otras mujeres que tenían devotos gnósticos: Marcelina, Salomé y Marta. Orígenes, Contra Celso 5: 62. Texto en A. Cleveland Coxe. Fathers of the Third Century. En Alexander Roberts, James Donaldson (Ed.), The Ante-Nicene Fathers. Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans, reprinted 1989, 2: 570. Por la misma época en Occidente, Hipólito de Roma (ca. 170-236) en su Refutación de todas las herejías (5: 2 y 10:5) nos informa que la secta de los naasitas (del hebreo najash, serpiente) decían que sus enseñanzas habían sido transmitidas a Mariamme o Mariamne (Hipólito emplea ambas variantes) por Jacobo, el hermano del Señor. Texto en Coxe, obra citada, 5: 48, 142.

[ciii] Alpha and Omega Ministries. More on the abuse of truth in The Lost Tomb of Jesus, 12 March 2007. En http://www.aomin.org/index.php?catid=21

[civ]El evangelio según Tomás (ver nota 52), logia 21 y 114. Los fragmentos griegos conservados (papiros de Oxirinco 1, 654 y 655) no contienen el nombre de María.

[cv] Una excelente introducción general puede verse en Francisco García Bazán. Gnosis. La esencia del dualismo gnóstico, 2ª Ed. Buenos Aires: Ediciones Castañeda, 1978.

[cvi] En el Antiguo Testamento, “conocer” (hebreo yada‘) sólo se emplea 17 veces en un sentido sexual y alrededor de 1000 en su sentido de saber por observación, reflexión o experiencia. Véase W. E. Vine. Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento- Exhaustivo. Miami: Caribe, 1999, pp. 65-66. Richard Laird Harris (Ed.). Theological wordbook of the Old Testament. Chicago: Moody Press, 1980, 1:366-367. En el Nuevo Testamento el verbo correspondiente (griego ginôskô) aparece 221 veces y significa “conocer, entender, saber” excepto en dos pasajes: Mateo 1:25 y Lucas 1:34. Vine, libro citado, pp. 190-191. E. D. Schmidt. Knowledge. En Colin Brown (Ed.). New International Dictionary of New Testament Theology. Gran Rapids: Zondervan, 1980; 2: 392- 406.

[cvii]Evangelio de Maria, fragmento copto, 19. Texto en Antonio Piñero (Dir.). Textos gnósticos. Biblioteca de Nag Hammadi II: evangelios, hechos, cartas. Madrid: Trotta, 1999 (3ª Ed., 2007), p. 137. Reproducido en http://escrituras.tripod.com/Textos/EvMagdalena.htm

[cviii] Santos Otero, libro citado, p. 101.

[cix] Antonio Piñero. María Magdalena en los evangelios gnósticos y otros apócrifos, 1 de marzo de 2007. En http://blogs.periodistadigital.com/antoniopinero.php

[cx] 1 Corintios 16:22. Como en los manuscritos griegos no hay espacio entre las palabras, no es claro si debe leerse como indicativo (maran atha, “Nuestro Señor viene”) o como imperativo (marana tha, “¡Señor nuestro, ven!”). Véase Lorenzo Turrado. Epístolas paulinas. En Profesores de Salamanca – Biblia comentada, 2ª Ed. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1975, 6B: 106.

[cxi] Richard Bauckham. The alleged ‘Jesus family tomb’, 1 March 2007. En http://benwitherington.blogspot.com/2007/03/smoking-gun-tenth-talpiot-ossuary_9874.html

[cxii] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, en la mitad inferior de la 5ª página de fotos reproducidas entre las pp. 110 y 111 del texto.

[cxiii] No sería sorprendente que en años venideros algún emprendedor ambicioso sugiera que se trata de María de Betania y su hermana Marta, ambas casadas con Jesús, que resultaría así cuñado de Lázaro.

[cxiv] Eugen J. Pentiuc. Why do you seek the living one among the dead? Some remarks on "The Lost Tomb of Jesus", March 2007. En http://www.goarch.org/en/ourfaith/articles/article9609.asp

[cxv] Stephen J. Pfann. Mary Magdalena is now missing. A corrected reading of Rahmani ossuary 701. En http://www.uhl.ac/MariameAndMartha/

[cxvi] Mateo 10: 2-4; Marcos 3: 16-19; Lucas 6: 14-16; Hechos 1: 13.

[cxvii]El Evangelio según Tomás , logion 11, según la versión citada en l nota 52. La traducción de Piñero (libro citado) también está en plural.

[cxviii] Metzger, libro citado, p. 21; Gardner, libro citado, p. 390 y 641.

[cxix] Juan 14: 22, “Judas (no el iscariote) le dijo…”.

[cxx] Juan 2: 12; Hechos 1: 13-14; 1 Corintios 9:5.

[cxxi] Mateo 12: 46-50; Marcos 3: 14-21, 31-35; Lucas 8: 1-2, 4, 19-21; Juan 6: 66-68; 7: 1-5.

[cxxii] Charles Harold Dodd. Las parábolas del reino. Madrid: Cristiandad, 1974, p. 127.

[cxxiii] Porción del primer fragmento de video (procedente de YouTube) reproducido en Alpha and Omega Ministries, página citada.

[cxxiv] Kloner, artículo citado, p. 21.

[cxxv] Anónimo. The James ossuary and the Jesus ossuary. En http://www.graal.co.uk/ossuary.html

[cxxvi] Por ejemplo, véase el siguiente estudio: Joe Zias, James H. Charlesworth. Crucifixión: Archaeology, Jesus, and the Dead Sea Scrolls. En James H. Charlesworth (Ed.). Jesus and the Dead Sea Scrolls (The Anchor Bible Reference Library). New York: Doubleday, 1993, pp. 273-289.

[cxxvii] Joe Zias, 1 March 2007. Mensaje reproducido en http://benwitherington.blogspot.com/2007/03/smoking-gun-tenth-talpiot-ossuary_9874.html

[cxxviii] La mayoría de mis trabajos publicados en el área de la biomedicina pueden hallarse en la base de datos de la Nacional Library of Medicine (EE.UU.), en http://www.pubmed.gov

[cxxix] Quotations about statistics. En http://www.quotegarden.com/statistics.html

[cxxx] Las declaraciones del Profesor Feuerverger a la revista de divulgación Scientific American pueden leerse en Christopher Mims. Special report: Has James Cameron found Jesus’s tomb or is it just a statistical error? 2 March 2007. En http://sciam.com/article.cfm?articleID=14A3C2E6-E7F2-99DF-37A9AEC98FB0702A y Christopher Mims. Sidebar: Q & A with the statistician who calculated the odds that this tomb belonged to Jesus, 2 March 2007. En

http://sciam.com/article.cfm?articleID=13C42878-E7F2-99DF-3B6D16A9656A12FF

[cxxxi] Véanse las críticas detalladas en The lost tomb of Jesus? Take a closer look. Part Two. Statistics, concluding review and postscript. En http://www.curtisvillechristian.org/TombTwo.html

[cxxxii] StatGuy. Our bulging “How not to do statistics” file just filled up and burst, 1 March 2007. En http://magicstatistics.com/2007/03/01/our-bulging-how-not-to-do-statistics-file-just-filled-up-and-burst/

[cxxxiii] Jack Poirier. Fun with numbers: The statistics behind “The Tomb”, 1 March 2007. En http://dev.bible.org/bock/node/111

[cxxxiv] La probabilidad de que esto se deba al azar es de 0.0198 ó aproximadamente 2 %, analizado por la prueba exacta de Fisher para proporciones. Esto significa que sólo 1 de cada 50 tumbas escogidas al azar podría tener esa proporción de inscripciones.

[cxxxv] Poirier, artículo citado. Lo mismo señala el estadístico de la Universidad de Columbia, Aleks Jakulin, en Mims, artículo citado (Special Report…).

[cxxxvi]Ibidem.

[cxxxvii] Stephen Pfann. The improper application of statistics in “The lost tomb of Jesus”. En http://www.uhl.ac/JudeanTombsAndOssuaries.html

[cxxxviii] Stand to Reason Blog. The lost tomb of Jesus, 1 March 2007. En http://str.typepad.com/weblog/2007/03/the_lost_tomb_0.html

[cxxxix] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, p. 207 (énfasis en el original).

[cxl] Véase D. Stuart. Names, proper. En Bromiley, obra citada; 3: 486-488.

[cxli] Stand to Reason blog, página citada.

[cxlii] Jay Cost. Examining the ‘Jesus Tomb’ evidence, 5 March 2007. En http://news.yahoo.com/s/realclearpolitics/20070305/cm_rcp/examining_the_jesus_tomb_evide_1

[cxliii] Witherington, artículo citado en la nota 83.

[cxliv] Jacobovici y Pellegrino, libro citado, fotos en color insertadas entre las pp. 110 y 111 del texto. No menciono las mayores señales de fósforo y cloro del osario de Jacobo porque los autores las explican por el empleo de detergentes para limpiar la inscripción en este osario.

[cxlv]Diccionario de la Real Academia Española, 22ª Edición. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&LEMA=documental

[cxlvi] Ladd, libro citado; William L. Craig. The Historicity of the Empty Tomb of Jesus. New Testament Studies31: 39-67, 1985; copiado en http://www.leaderu.com/offices/billcraig/docs/tomb2.html




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